sábado, 23 de febrero de 2013

Las muletas


Durante siete años no pude dar un paso. Cuando fui al gran médico me preguntó:
- ¿Por qué llevas muletas?.
Y le dije:
- Porque estoy tullido.
- No es extraño, prueba a caminar -me dice-Son esos trastos los que te impiden andar. ¡Anda, atrévete, arrástrate a cuatro patas!.
Riendo como un monstruo, me quitó mis hermosas muletas, las rompió en mis espaldas, sin dejar de reír, y las arrojó al fuego.
Ahora estoy curado. Ando.
Tan sólo a veces, cuando veo palos, camino algo peor por unas horas.
Bertold Brecht
CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Por qué razones el "gran médico" adoptaría la decisión que tomó respecto al tullido?.
  • ¿Qué sucede cuando nos acostumbramos a la "sopa boba", a que nos den todo hecho?. ¿Hay "muletas" imprescindibles en nuestra vida de ahora mismo?, ¿hay otras que sí serían prescindibles si nos lo propusiéramos?, ¿cuáles?.
  • ¿De qué "muletas" te cuesta más desprenderte?, ¿cómo hacer para que puedas ser cada vez menos dependiente de ellas... hasta el punto de que las puedas botar o echarlas al  fuego?.
  • ¿Cuál puede ser tu compromiso hoy, contigo misma, para avanzar en autonomía, en mayor responsabilidad sobre ti misma?.

1 comentario:

  1. Muy estimulante, una publicación llena de luz. De hecho, he visto una situación tal cual con uan persona, fue quitarles las muletas y su vida cambió.

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